Cuando montas una
empresa, tu vida, tal y como la habías conocido hasta ese momento,
deja de existir. Ser emprendedor tiene muchas desventajas, y es bueno
conocerlas antes de lanzarse a la aventura. La mayoría de los
emprendedores, después después del primer año, suelen exclamar ¡de
haberlo sabido iba a emprender su tía!
Cuando uno trabaja por
cuenta ajena tiene un salario fijo, que cobra todos los meses,
independientemente del trabajo realizado durante el mes. Cuando uno
es emprendedor esto se acaba. El salario es muy irregular, y durante
los dos primeros años de vida de la empresa, lo normal es que haya
muchos meses que no cobremos nada. Esto es importante, y hay que
tenerlo en cuenta antes de lanzarnos a la aventura. Es decir, que en
previsión de que se de el peor de los casos, tenemos que tener un respaldo que
nos permita sobrevivir muchos meses sin cobrar nada.
Cuando uno trabaja por
cuenta ajena tiene un horario fijo. Es verdad que la gente hace muchas horas extra. Pero cuando uno es emprendedor, simplemente no
hay horario, se trabaja 24 horas al día. Y esto es inevitable.
Cuando estamos en casa cenando, estamos pensando en le empresa;
cuando nos lavamos los dientes, también; y cuando nos vamos a la
cama, seguimos con ello. Ser emprendedor es trabajar las 24 horas del
día, aunque no estemos físicamente en la oficina.
Cuando uno trabaja por
cuenta ajena, por las noches suele dormir. Cuando uno es emprendedor,
lo habitual es que no. Los emprendedores pasan muchas noches en vela,
pensando cómo van a pagar las nóminas del mes siguiente, si se
lanzan o no al desarrollo de un nuevo producto, o dónde buscar más
clientes. Ser emprendedor es dormir poco y mal.
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