domingo, 23 de febrero de 2014

Las ayudas públicas son eso, ayudas

Ese es otro error muy común de los emprendedores noveles: contar con que vamos a recibir una ayuda pública para justificar la viabilidad de un negocio. A veces lo que se plantea es que esa inversión necesaria para poner en marcha el negocio será asumida por la administración a través de una subvención, o de un préstamo en condiciones favorables. Otras veces es incluso peor, porque lo que intentamos es compensar las pérdidas de un negocio que no es viable con subvenciones y bonificaciones.

Pero hay que tener en cuenta que las ayudas son eso, ayudas. Es decir, los negocios deben ser viables por sí mismos, sin necesidad de recurrir a ningún tipo de subvención. El emprendedor debe tener la financiación necesaria para poder en marcha su negocio sin contar con la ayuda. Y si después nos llega, nos dará un balón de oxigeno que nos permitirá respirar un poco mas tranquilos.

El problema de las ayudas es que puede que no lleguen nunca. Puede ser que nos llevemos una sorpresa y que no cumplamos todos los requisitos necesarios, tal y como habíamos pensado. O puede que nos pidan algún tipo de aval que no podamos conseguir. Son muchas las razones por las que esa ayuda con la que contábamos acabe no llegando. Además también está el problema del tiempo. Las ayudas tardan en llegar, a veces mucho más de lo que imaginamos. Y lo normal es que tengamos que realizar el gasto antes incluso de recibir la ayuda, y por tanto, tenemos que tener el dinero.

Una empresa nunca debe condicionar su viabilidad a la recepción de una ayuda.

sábado, 22 de febrero de 2014

Las franquicias

La idea que hay detrás de las franquicias, en un principio, no parece mala del todo. Se supone que la franquicia te aporta un concepto de negocio que está funcionando en muchos otros lugares, un modelo que está ampliamente constrastado que funciona. Además, te dan todo lo necesario para poner en marcha el negocio, te ayudan con los trámites legales, y te acompañan en el día a día. Claro, todo esto, previo abono de una cantidad de dinero. Quizás la mayor desventaja de la franquicia sea que el emprendedor no tiene libertad para hacer las cosas a su manera, todo está ya decidido.

Sin embargo, últimamente estamos observando demasiadas franquicias que salen mal.¿Por qué de repente vemos aparecer tres negocios de depilación en la misma calle? Que, además, cuando cierran, porque no hay tantos pelos que depilar, son sustituidos por tres negocios de venta de cigarrillos electrónicos. ¿Qué clase de estudio de mercado hicieron para meter la pata de esa manera?

El problema surge cuando el negocio es la franquicia en sí misma, es decir los ingresos por la venta del concepto, y no la venta de un determinado producto o servicio. Por eso mucho ojo con las franqucias. Hay que asegurarse de que se trate de un modelo de negocio consolidado y que funciona bien. Que no tratan de vendernos la moto con la franquicia de moda.

¡Ah! Y si un local ha cambiado de negocio varias veces en el último año, también nos tenemos que plantear la posibilidad de que el problema quizás sea del local, que por alguna razón no gusta a los clientes, y no de los negocios que allí se abrieron.

viernes, 21 de febrero de 2014

Los informáticos no hacen I+D

Lo hemos sufrido montones de veces en nuestras propias carnes. Cuando vamos a solicitar dinero para poner en marcha un proyecto de I+D, y decimos que somos informáticos, empiezan los problemas. Porque los informáticos lo que hacemos son páginas web, ¿verdad? Y eso no es I+D.

Proporcionar una solución original a un problema difícil no es I+D, o al menos no es I+D si la solición al problema la encuentra un informático. Mejorar un proceso y hacerlo much más eficiente tampoco es I+D ... cuando lo hace un informático. En Informática, como me dijeron en el extinto IMADE, solo se considera I+D cuando se trata de desarrollar un nuevo tipo de algoritmo matemático, y subrayo lo de matemático. Si todas las empresas de informática que hacen I+D desarrollasen nuevos algoritmos matemáticos, en España seríamos líderes mundiales en informática teórica.
Vamos a dejar las cosas claras de una vez por todas. Al día de hoy, la informática es la rama del conocimiento humano más creativa que existe. El informático es un artista lógico-matemático que se expresa mediante tecnología. La actividad diaria del informático es resolver problemas, proporcionando en la mayoría de los casos soluciones únicas y originales a los mismos. El informático es un investigador que está constantemente empujando la frontera del conocimiento. Cualquier consultor en informática hace cada día más I+D que muchos de los investigadores de las consideradas como ciencias duras. Trabajar en informática es investigar cada día.

jueves, 20 de febrero de 2014

Cómo saber si una red de venta es una estafa

En una entrada anterior de este blog vimos lo que era las redes de venta (legales), y los sistemas piramidales (ilegales). El problema es que es muy difícil distinguir los unos de los otros. Mi opinión es que debemos huir de ellos como de la peste, sean o no sean ilegales. Pero aun así, si queremos probar suerte en un sistema que parece serio, lo que tenemos que hacer es fijarnos en la cuota que, siempre, nos piden que paguemos para entrar en la red. Esta cuota, legalmente, sólo puede destinarse a la adqusición de un muestrario para hacer las demostraciones de venta, al pago de los cursos de formación como vendedor, y rizando mucho el rizo, para pagar el acceso a la aplicación informática donde registraremos nuestras ventas. Pero nunca, nunca, porque es ilegal, esta cuota puede utilizarse para premiar al vendedor que te introdujo en la red.

Veamos un ejemplo. Te dicen que para entrar en la red Network hay que pagar una cuota de 3.000 euros, de los cuales, 1.000 son para el vendedor que te captó. Pero, y aquí tenemos la zanahoria, te dicen que basta que metas a otras tres personas en la red para que recuperes tu dinero tu dinero. ¡Y que más fácil que meter a tres familiares o amigos! Esto es, simplemente, ilegal.

Como ya comenté, lo mejor es mantenerse alejado de estas redes, incluso si son legales. Pero si aun así queremos unirnos a una, fijaos en la cuota de entrada: cuanto mayor sea, mayor es la probabilidad de que sea una estafa.

miércoles, 19 de febrero de 2014

No, no, los sistemas piramidales no

Una de las opciones de las que dispone el emprendedor, o trabajador autónomo, es la de unirse a una de las redes de ventas existentes. Ya sabéis, de esas que te dan un catálogo de productos, y en las que hay que ir de puerta en puerta vendiéndolos. Tenemos como ejemplo la venta de teléfonos con ACN, la de productos cosméticos con Avon, o las múltiples ONG existentes, tipo Cruz Roja o Acnur. En general, este tipo de trabajos son malos, muy malos. Lo normal es que acabemos echando muchas horas, y cobrando cuatro duros, si es que en realidad llegamos a cobrar algo, porque muchas de estas empresas te exigen un mínimo de ventas para poder cobrar. Totalmente desaconsejado.

Pero dentro de las redes de venta, hay un caso particularmente dañino, son los sistemas piramidales. Los sistemas piramidales nos llevan a perder todo, desde dinero, amigos, familiares, y en muchos casos, hasta la salud. Hay que huir de los sistemas piramidales como de la peste. Los sistemas piramidales se caracterizan porque solemos recibir comisiones no sólo por los productos que vendamos, sino también por atraer nuevos vendedores a la red. Además, también recibimos comisiones por las ventas que hagan nuestros vendedores, y los vendedores que estos atraigan. De esta manera, cuanto más grande sea nuestra red, más dinero, supuestamente, ganaremos. Es como una pirámide, y el que esté en la cúspide, se forra. Pero, desgraciadamente, ninguno de nosotros llegará nunca a estar en un lugar lo suficientemente alto como para poder ganar un sueldo digno, no digo ya hacerse rico.

Además, los sistemas piramidales son ilegales, los prohibe la Ley del Comercio Minorista. Se prohibieron porque en este tipo de sistemas, lo que realmente interesa es meter nuevos vendedores en la red, y no vender unos productos o servicios, que en teoría debería ser el objetivo del negocio.

martes, 18 de febrero de 2014

Sí, la I+D lo que busca es crear productos y servicios comercializables

Sí, lo hemos oído decenas de veces, la convocatoria de proyectos de I+D que saca cierto organismo público lo que financia son proyectos que como resultado obtengan un producto no comercializable. Pero por favor, tenemos que entender qué significa “no comercialiable”. Y cuando digo que tenemos, me refiero a los empresarios, a los investigadores, y a los propios funcionarios de los organismos que financian los proyectos. No comercializable significa que el proyecto no debe dar como resultado un nuevo producto tan maduro que al día siguiente de acabar la I+D pueda salir al mercado. Al día siguiente no, pero al año, o a los seis meses, sí. Es más, no se debería financiar ningún proyecto de I+D empresarial que al cabo de uno o dos años de finalizar del proyecto no haya producido un producto o servicio que esté en el mercado. Otra cosa es que dicho producto tenga éxito comercial, que generalmente no lo tendrá, y por eso, hablabamos de I+D.

No nos podemos imaginar el daño que la las palabras “no conmercializable” han causado a la I+D empresarial de este país. Es un mensaje que ha calado muy dentro de los distintos actores implicados en el desarrollo de la I+D española. Y ha caido como una losa. Los funcionarios encargados de evaluar los proyectos, en cuanto ven la palabra “producto” en la memoria técnica del proyecto, ya están con la mosca detrás de la oreja. De echo, los consultores de I+D somos especialistas en disfrazar lo que es en realidad un producto comercializable, así hablamos de “demostradores tecnológicos”, “activos experimentales”, y otras sandeces, para referirnos a lo que debería ser condición nesaria de todo proyecto, a saber, que tiene que resultar en un producto o servicio.

Y los emprendedores y empresarios también han asumido el mensaje, todo aquello que es bueno para mi empresa, que me va a permitir crecer, que me haga más competitivo, que me va a permitir vender y crear puestos de trabajo, no es financiable, por definición. Así que tengo que inventarme la más variadas y absurdas chorradas de proyectos, que no tienen nada que ver con lo que a mi, como empresario, me interesa, si quiero tener posibilidades de que me financien.

lunes, 17 de febrero de 2014

Investigación no es lo mismo que formación

En una entrada anterior de este blog vimos que mucha gente suele confundir formación con investigación. En este caso vamos a ver el caso contrario, el de la gente que confunde la investigación con la formación.  Se trata de un tipo de confusión que sólo se da en la empresas, y que es bastante difícil de entender.

La idea es la siguiente: el que yo sepa como abordar la solución a un problema no significa que no sea I+D. Este error es muy común en el área TIC. Cuando tenemos la formación adecuada, cuando sabemos qué es lo que hay que hacer, pensamos que ya no es I+D. Al fin y al cabo, la I+D va de ir por caminos que desconocemos, ¿verdad? Pues no, nada más lejos de la realidad. La I+D va de desarrollar nuevos productos y servicios, o de dar nuevas soluciones a problemas existentes. Y si sabemos cómo hacerlo, mejor que mejor, esa parte de formación (que no es I+D) que nos ahorramos.

A modo de ejemplo me gustaría mencionar el sector de los videojuegos. Los videjuegos son a las TIC lo que la Fórmula 1 a la industria del automóvil. La investigación y la innovación que constantemente se produce en los estudios de desarrollo de viejuegos es simplemente impresionante. Nunca he visto un área dónde se requiera tanta I+D, y tan interdisciplinar, como en el desarrollo de videjuegos: física, matemáticas, inteligencia artificial, computación, multimedia, etc. Y sin embargo, cuando a un desarrollador de videojuegos le preguntas sobre la I+D que necesita para realizar un nuevo juego te responde que ninguna. Como tiene la formación adecuada para abordar los retos tecnológicos, piensa que no hace I+D. En estos casos lo que yo solía hacer es preguntarle por los potenciales problemas que creía que iba a encontrar al desarrollar el nuevo juego. Cada potencial problema, un proyecto de I+D (y generalmente hablamos de proyectos de los de la I, no de los de la D).