Y qué podemos perder, ¿que nos roben la idea? Vamos a ver si dejamos una cosa clara: tú no eres nadie, y tu idea vale un pimiento. Esa idea tan buena que se te acaba de ocurrir, ya se le ha ocurrido a centenares de personas antes que a ti. Gente mucho más inteligente que tú, con mucha más preparación, y con muchos más recursos económicos, y que posiblemente la descartaron porque era un churro de idea con la que no se iba a ningún lado. ¿Qué te has creído? ¿Qué eres el centro del mundo? Todos los días a la gente se le ocurre miles de ideas, mucho mejores que la tuya. ¿Te crees que tienes algo por tener una idea? Pues no, no tienes nada, absolutamente nada. Cuando tengas un prototipo de producto o servicio, quizás podrás decir que tienes alguna cosa. Pero por ahora tienes lo mismo que todo el mundo, un montón de buenas ideas.
Además, el que tu idea funcione o no depende casi exclusivamente de la implentación que seas capaz de hacer de ella. Y creeme, el primer paso de una buena implementación es contrastar esa idea "tan original" con otras personas.
Además, el que tu idea funcione o no depende casi exclusivamente de la implentación que seas capaz de hacer de ella. Y creeme, el primer paso de una buena implementación es contrastar esa idea "tan original" con otras personas.
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