domingo, 9 de febrero de 2014

Primero yo, después yo, y por último, yo

La teoría de buena gestión empresarial dice que, cuando llega el final del mes, lo primero que hay que hacer es pagar las nóminas de los trabajadores, después las facturas de los proveedores, y por último, y si queda dinero, a los bancos. Porque a los bancos, cuanto más dinero se les debe, más se preocupan por nosotros, y por que todo nos vaya bien. ¡Qué diferencia con la Constitución Española, que dice que lo primero que hay que hacer es pagar a los bancos! Ojalá nuestros políticos gestionasen el país como una empresa.

Pero vamos a lo que vamos: primero yo. Es decir, llegados a final de mes, lo primero que hacemos es pagarnos nuestra bonita nómina. ¿Por qué? Porque ya que vamos a hundir la empresa, si no lo hacemos así, cuando cerremos nos daremos cuenta de que llevamos doce meses sin cobrar. Ya sabes, para intentar salvar la empresa. Y la cara de tontos que se nos queda en ese momento es para hacerle un foto y colgarla en el espejo del baño. Qué no hay apenas dinero para pagar nóminas ... da igual, primero yo. Porque si un mes no nos pagamos, bueno tampoco pasa nada, la presión es muy baja. Pero si un mes no pagamos algunas de las nóminas de los trabajadores, veremos como la presión aumenta, y mucho, y verás cómo te pones las pilas para solucionar el problema. Lo dicho, por el bien de todos, por el bien de la empresa, primero yo.

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