En la entrada anterior de este blog vimos que en el área del emprendimiento aplica la máxima de "a la tercera va la vencida". A raíz de lo anterior tenemos que aprender una cosa muy importante: jamás pongas
tu casa, o cualquier bien que poseas, como garantía de un nuevo
negocio que quieres emprender. Simplemente, porque la vas a perder.
Si es tu primer negocio, perderás tu casa; si es tu segundo negocio,
también; y si es el tercer negocio que montas, probablemente
también.
Actualmente existe mucha presión por parte de los bancos, y de las administraciones públicas, para que el emprendedor se arriesgue. Nos bombardean continuamente con mensajes del tipo “hay que arriesgar”, "si no crees tú en tu proyecto, quién va a creer en él", y otras sandeces por el estilo. Pero nosotros somos emprendedores, maestros en la gestión del riesgo, no unos temerarios. Y sobre todo, somos inteligentes, y sabemos leer las estadísticas. Y las estadísticas nos dicen que el 80% de las start-ups en TIC no sobreviven al primer año. Lo que significa que tenemos un 80% de probabilidades de perder nuestra casa. Un riesgo que nunca, nuca, debemos asumir.
Actualmente existe mucha presión por parte de los bancos, y de las administraciones públicas, para que el emprendedor se arriesgue. Nos bombardean continuamente con mensajes del tipo “hay que arriesgar”, "si no crees tú en tu proyecto, quién va a creer en él", y otras sandeces por el estilo. Pero nosotros somos emprendedores, maestros en la gestión del riesgo, no unos temerarios. Y sobre todo, somos inteligentes, y sabemos leer las estadísticas. Y las estadísticas nos dicen que el 80% de las start-ups en TIC no sobreviven al primer año. Lo que significa que tenemos un 80% de probabilidades de perder nuestra casa. Un riesgo que nunca, nuca, debemos asumir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario