En mi opinión, lo más
duro de ser emprendedor es que te roben. No se si al lector le han
robado el dinero alguna vez en la calle a punta de navaja. Si es así,
¿a que fue desagradable, verdad? Pues este es el pan de cada día de
los emprendedores, que nos roben. Nos roban nuestros empleados,
personas a las que les pagamos para que hagan un trabajo, y en lugar
de ello, vemos como se pasan el día tocándose las narices. Nos roban nuestos proveedores, porque como somos pequeños y no nos podemos defender, nos cobran más que al resto. Nos
roban nuestros clientes, que pretenden que hagamos el doble de lo
acordado, por la mitad de dinero; y eso cuando nos pagan, porque
muchas veces ni siquiera nos pagarán. Y sobre todo, nos roba la
administración pública, y no sólo mensualmente, ya que entre Hacienda y la Seguridad Social cobran tanto como si tuvieras un empleado más, sino que cada dos
por tres se deja caer con regalitos, como el cobro por anticipado de
impuestos a cargo de los beneficios del año que viene. ¿Del año
que viene? ¡Pero si no se si mañana va a seguir abierta la empresa!¡Ah! Y que no se te olvide abonar el IVA de lo que te han robado.
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